Carta a los Reyes Magos

Pensaba que este año la carta a los Reyes Magos sería más austera que nunca, pero me encuentro con que nunca recibieron Sus Majestades de Oriente tal cantidad y calidad de peticiones. Los parados les piden empleos, los empresarios les piden cobros, los economistas eurobonos y los jóvenes piden futuro. Los hipotecados les piden crédito, los bancos les piden líquido, las constructoras les piden licitaciones y los opositores… oposiciones. Los asalariados les piden menos IRPF, los consumidores menos IVA, los profesores menos horas, y los viajeros menos huelgas de pilotos y controladores.
Y, como niña traviesa en camisón, no puedo evitar asomar la nariz al pasillo para intentar entrever a los Reyes, para averiguar quiénes son en realidad esos personajes sobre los que se depositan tantas esperanzas y sobre los que yo albergo alguna oscura sospecha. ¿A quién le estamos pidiendo todo eso? ¿Quiénes son los pajes que, en nombre de los Magos, pueden hacerse cargo de tal tonelaje de regalos? Un amigo me ha dicho que Merkel es Melchor, Rajoy Gaspar y Obama Baltasar, pero yo no me lo creo, porque sé que el verdadero cambio de esta sociedad está en las personas, en los valores y en el esfuerzo. Por mucho que los gobiernos consiguiesen intervenir a favor de quien se lo merece y más lo necesita, somos nosotros lo que debemos desterrar la crisis de nuestro interior.
¿Y qué les piden los niños? Juguetes electrónicos nombrados con siglas y números irrepetibles. Un reciente estudio de la consultora Nielsen señala que el 44% de los menores americanos de entre 6 y 12 años desean como reagalo un iPad 2, seguido por el iPod Touch y el iPhone (30 y 27% respectivamente) y la Nintendo DS. ¡Qué agobio! Pobres Reyes.
¿Y qué piden los adultos? Pues todavía no está claro, porque los especialistas se temen que este año, por primera vez, la búsqueda en internet de la palabra “Christmas” no logre superar al número de búsquedas de la palabra “porno”, un peculiar batalla, que se convierte por estas fechas en la comidilla de los blogs especializados y que, más allá de la anécdota, es la prueba de que la pornografía es la reina indiscutible de la red.
¿Y qué piden los enfermos? Salud. ¿Y qué piden los abuelos? Visitas. ¿Y las familias? Paz. Reconozcamos que no se lo ponemos a los Reyes nada fácil.
Yo, personalmente, no pensaba escribirles una carta, porque, quizá debido a que las patas de los camellos no están pensadas para la foresta alemana, por este país no suelen pasar dejando regalos. Pero al final me he decidido y he comenzado admitiendo que este año no he sido tan buena como debería. Pero después no les pido que me traigan nada. Nada de nada. Al contrario, les pido que se lleven en sus sacos, de vuela a Oriente, unas cuantas cosas. Que se lleven el tráfico de personas, el de armas y el de drogas, esos grandes negocios. Que se lleven el hambre y la injusticia. Que se lleven los chollos a cargo del presupuesto público, los abusos de poder y los autoritarismos. Que se lleven la corrupción, el nepotismo y los amiguismos. Que se lleven también los prejuicios, los sectarismos y las ruindades. Que se lleven, por favor, la especulación, la inversión de alto riesgo y la irresponsabilidad económica. Pero sobre todo que se lleven nuestra falta de Fe, tan ligada al miedo.
Ya sé que me he pasado un poco con la lista, pero seguro que al menos alguno de esos deseos se cumple. Al fin y al cabo, quien no cree en los milagros, no es realista.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Carta a los Reyes Magos

  1. Fernando Jarabo Carbonell dijo:

    ¡Qué bonita carta a sus majestades! Yo les pido lo mismo y, aunque también he sido malo sí les quiero pedir algo. Les pido amor, mucho amor y un cambio en nuestra sociedad. Estoy convencido que la crisis que sufrimos no es económica. La economía no es más que una consecuencia; como la fiebre para un enfermo. La verdadera crisis es una crisis de valores. Falta más vivencia de aquello que no es material, sí, falta espiritualidad. Falta amor, falta felicidad, falta solidaridad, falta pensar más en el prójimo, falta familia, falta amistad, falta paz, falta… y sobra egoísmo, sobra materialismo, sobra la guerra, sobra tanta hambre, sobra tanto pensar en el dinero, en el tener.
    Gracias Rosalía por recordarnos eso por Navidad y que los Reyes te traigan todo eso y más.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s