Estamos rezando por el cardenal Sterzinsky

La historia que os quiero contar comienza en la frontera entre Alemania y Polonia, el pasado mes de septiembre. Las misiones católicas de lengua extranjera en Berlín, que sumamos en conjunto más fieles que las parroquias alemanas, habíamos acudido en peregrinación al Santuario de la Virgen de Neuzelle. Yo había perdido de vista a un par de aspirantes a monaguillos especialmente traviesos a los que muchos de vosotros conocéis perfectamente y los buscaba, entre los más de 800 peregrinos que se esparcían por la colina, preocupada por la última trastada que se les hubiese podido ocurrir. Fue entonces cuando me crucé con el padre Ferrán, profesor de Filosofía y de Teología, cura de la diócesis de Girona que trabaja actualmente con los seminaristas de Berlín y que colabora con el párroco de la Misión Católica Española, el padre Exiquio Estrada. Estaba pálido. Había visto, en la sacristía, cómo el cardenal Sterzinsky se servía de una máscara de oxígeno para, en su delicadísimo estado de salud, hacer acopio de fuerzas y poder presentarse ante los peregrinos que él mismo había convocado en la misa que estaba a punto de empezar.
Las homilías del cardenal Georg Sterzinsky no dejan a nadie indiferente. “Vivamos de forma que los que nos rodean se pregunten qué es lo que nos hace tan felices y tan fuertes”, nos dijo aquel día. Su palabra es siempre viva y punzante, apunta implacable al pie que cojea, que suele conocer de primera mano, porque si algo ha hecho desde que llegó a esta Diócesis, poco antes de que cayese el Muro de Berlín, es recorrerla, trabajarla y darle forma. Podríamos llamarle, si él nos permite esa licencia, el Cardenal de la Reunificación, porque fue él quien acogió el vacío espiritual del Berlín comunista y lo sembró, a base de trabajo misionero en el corazón de Europa y alentado personalmente por Juan Pablo II, hasta conseguir que creciesen los brotes que ahora empiezan a verdear.
Años de vida deben haberle quitado también los desvelos que, a partir de 1994, debió sufrir tras constatar la quiebra económica de esta Diócesis, que obligó incluso a vender iglesias para pagar deudas. Pero el golpe más duro es más reciente. Hace algo más de un año, un prestigioso colegio católico de Berlín hizo público que en su comunidad se habían producido, en las décadas de los 60 y los 70, una serie de abusos sexuales a niños por parte de religiosos. Tras un primer momento de estado de shock, una ola de denuncias se extendió por toda Alemania, afectando a todo tipo de colegios y centros juveniles, pero especialmente dolorosas para los católicos, que tuvimos que asumir que semejante horror hubiera tenido lugar dentro de nuestra comunidad, que muchos hubiesen mirado entonces hacia otro lado y el escarnio a que nuestra Iglesia es sometida ahora como consecuencia de aquellos hechos. Jamás olvidaré la carta que el cardenal Sterzinsky hizo leer en todas las parroquias apenas unas semanas después de que se hubiese destapado el escándalo. Era un texto que rezumaba dolor, humildad, abandono en el Señor y desgarro ante los fieles. “Sólo somos un atajo de pecadores”, decía.
Durante los meses siguientes, un calvario para los católicos alemanes, la salud del Cardenal fue de mal en peor. Estas fotos son el recuerdo de aquella tarde en la que, a pesar de necesitar una máscara de oxígeno, el cardenal tuvo la generosidad de, acabada la misa, compartir con los peregrinos el bocadillo y la charla. Desde entonces hasta hoy, se ha sometido a otras dos complicadas operaciones, pero una grave enfermedad se extiende por sus órganos internos y lleva ya dos semanas en coma. Por eso estamos rezando por el cardenal Sterzinsky, que acaba de celebrar su 75 cumpleaños en el hospital. Debido a su estado, además, están paralizados los preparativos para una cita en la que tenemos puestas grandes esperanzas. Benedicto XVI ha anunciado para septiembre la que será su primera visita oficial a Alemania. Ha estado aquí en visita privada y para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia, pero no en visita de Estado. La Diócesis de Berlín está haciendo grandes esfuerzos para que el Papa pueda celebrar una misa aquí, algo que de entrada no resulta nada sencillo, pero os aseguro que muy necesario para nosotros. Pero con nuestro cardenal en coma inducido, con sólo momentos aislados de conciencia, los preparativos se retrasan. Por todo esto, en Berlín, estamos rezando por el cardenal Sterzinsky y me gustaría pediros que, en la distancia, recéis también con nosotros por él.

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8 respuestas a Estamos rezando por el cardenal Sterzinsky

  1. Juan Jarén dijo:

    Rezaremos, pero confiemos en Dios que siempre hara lo que mas nos convenga, por algo tenemos Fe. Un abrazo y que la Santisima Virgen Maria nos ayude.

    • LOURDES GONZALEZ dijo:

      Recemos los unos por los otros con la ayuda del Espíritu de Dios. Necesitamos la visita del Papa… Que Dios nos ayude a aceptar su voluntad… Recemos por el Cardenal, por la visita del Sucesor de Pedro y por la conversión de los pecadores. Enidos en Cristo y María. Lourdes

      • luis dijo:

        Si necesitamos la visita del Papa pero tambien necesitan pagarla ustedes que yo creo en dios no en el Papa ni en el clero, y no tengo por que pagar nada a este señor.

  2. luis dijo:

    De estos tenemos muy pocos en la iglesia, yo he perdido mi fe en el 90% del clero pero sigo creyendo en dios. Espero que algun dia paguen por sus pecados al igual que los demas.

  3. Tito dijo:

    Pido a Dios se compadesca por el sufrimiento y la enfermedad que esta pasando el Cardenal, que el mismo se encarge de darle salud que necesita para salir adelnate quien mas si no el, que La Virgencita por medio de interceda en todas nuestras oraciones para lograr el bien estar, que todo esto se ecumpla en el nombre del señor Amen

  4. ANGEL dijo:

    SI ALGO TENEMOS QUE APRENDER DEL SEÑOR ES QUE HAY QUE PERDONAR 70 VECES SIETE,NOSOTROS NO SOMOS QUIENES PARA JUZGAR LOS ACTOS DELICTIVOS DE LAS PERSONAS YA QUE DE ESO YA SE ENCARGARA “EL”.NUESTRO DEBER COMO HERMANOS ES REZAR NO SOLO POR EL SINO POR TODOS AQUELLOS QUE ESTEN EN PARECIDAS CIRCUNSTANCIAS Y ENCOMENARNOS A NUESTRA MADRE LA VIRGEN MARIA.

  5. ANGEL dijo:

    SI ALGO TENEMOS QUE APRENDER DEL SEÑOR ES QUE HAY QUE PERDONAR 70 VECES SIETE,NOSOTROS NO SOMOS QUIENES PARA JUZGAR LOS ACTOS DELICTIVOS DE LAS PERSONAS YA QUE DE ESO YA SE ENCARGARA “EL”.NUESTRO DEBER COMO HERMANOS ES REZAR NO SOLO POR EL SINO POR TODOS AQUELLOS QUE ESTEN EN PARECIDAS CIRCUNSTANCIAS Y ENCOMENDARNOS A NUESTRA MADRE LA VIRGEN MARIA.

  6. Efren Palma B. dijo:

    Esta noche Estoy orando por el cardenal, tenemos que esperar que Dios tenga desidido que el cardenal siga con su mision evangelizadora.

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